Uno de los jueces que condenaron a los policías de Estepona por abusos sexuales pidió que entraran en la cárcel por su «peligrosidad criminal»

Uno de los jueces que condenaron a los policías de Estepona por abusos sexuales pidió que entraran en la cárcel por su «peligrosidad criminal»

Los dos agentes fueron condenados a dos años de prisión tras agredir de uniforme a una joven de 18 años, pero han cambiado esa pena por un curso de reeducación sexual

Uno de los tres jueces que condenaron a dos años de prisión a dos policías de Estepona (Málaga) que abusaron sexualmente de una joven de 18 años se mostró contrario a que quedaran en libertad y a que la pena de cárcel fuera sustituida por un curso de reeducación sexual, como desveló ayer CASO ABIERTO, el canal de investigación y sucesos de Prensa Ibérica. Los otros dos magistrados sí aceptaron el acuerdo, de forma que el juez Pedro Molero, presidente de la sección octava de la Audiencia de Málaga, quedó en minoría y tuvo que emitir un voto particular.

En esa resolución, el juez Molero explica que «los hechos objeto de la condena son muy graves» y recuerda que «los condenados, prevaliéndose de su condición de policías» abusaron sexualmente de una joven de 18 años y se aprovecharon «de su situación de vulnerabilidad, al encontrarse (ella) bastante bebida, creando una situación ambiental de intimidación» sobre la víctima.

Control de alcoholemia

El 9 de junio de 2018, los dos policías, Juan Carlos Galván y Vicente Peña, conocidos como Ken y El Trilero, de 40 y 41 años, habían parado a la joven y sus amigos en un control de alcoholemia y les «perdonaron» la posible multa a cambio de que luego se pasarían por su casa. La chica se negó a darles el número de su teléfono móvil, pero su amigo sí se lo dio y, poco después, vistiendo aún el uniforme policial aunque en un coche privado, los dos agentes acudieron a la puerta del apartamento. Allí les quitaron las llaves y les ordenaron subir.

El voto particular del magistrado Molero explica que «al quedarse a solas con la chica, consiguieron que se despojara de su ropa y tumbarla en la encimera de la cocina, en donde le tocaron sus pechos para a continuación introducir sus dedos en la vagina y penetrarla vaginalmente, todo ello sin su consentimiento«. A juicio de este juez, «dichos hechos revelan una acusada peligrosidad criminal en sus autores… y muestran una acción muy planificada por quienes eran servidores públicos».

Mal pronóstico

El juez rechazó suspender la entrada en prisión de los policías y advierte de que los agentes, ahora expulsados del cuerpo, pueden reincidir y atacar a otras mujeres. «No hay dato alguno que permita realizar un pronóstico de escasa probabilidad de que ninguno de los penados vuelva a cometer hechos de similar naturaleza en un futuro», escribe en su voto contrario a la libertad de los policías.

Este magistrado recuerda que la petición inicial de condena para los policías era de 30 años de prisión. No discute que hayan llegado a un acuerdo con la víctima por el que solo son condenados a dos años de cárcel, pero sí que queden en libertad. «El hecho de que todas las partes estén de acuerdo no releva al Tribunal de aplicar su criterio incluso con independencia de la voluntad de la víctima«.

Protección de la mujer

El juez Molero subraya que no se trata de un delito de ámbito privado, sino de «un ámbito de marcado interés público en donde están comprometidos valores muy importantes» entre los que señala el deber de prevenir los delitos y la «defensa y protección de la mujer y su capacidad de decisión».

NOTICIAS RELACIONADAS

El juez concluye su valoración apuntando que, con los datos que se cuentan, «no cabe descartar la concurrencia de los condenados de un pronóstico de peligrosidad criminal en relación con los delitos contra la libertad sexual», por lo que pedía que se denegara su puesta en libertad. Sus dos compañeros de tribunal no lo vieron igual y aprobaron la libertad de los dos agentes.