Otoplastia: La cirugía para decir adiós a las «orejas de soplillo», también en adultos

Otoplastia: La cirugía para decir adiós a las «orejas de soplillo», también en adultos

Las «orejas de soplillo» son uno de los complejos más frecuentes entre niños y adultos. Los expertos consideran que aquellas orejas que sobresalen más de dos centímetros de un lado de la cabeza son consideradas «salientes». 

En los últimos años, la utilización de las mascarillas ha hecho que muchas personas se fijen en la separación de sus orejas, aunque los especialistas advierten que el uso continuado no las deforma, y busquen solución ante este problema estético.

Y lo hay: se llama otoplastia.

Y, como explica a este portal la doctora Obdulia Cañadas Moreno, cirujano plástico y vocal de Seguridad de la Sociedad Española de Cirugía Plástica y Estética:

«Consiste en reparar las deformidades de los pabellones auriculares, orejas en asa por cartílagos grandes o con agenesia (no desarrollo) de pliegues naturales. Pero también para deformidades congénitas o asimetrías de pabellones».

Solo en el año 2018, de acuerdo a los datos de SECPRE, la otoplastia era una de las cirugías estéticas más demandadas por los hombres, solo por detrás de la liposucción, la rinoplastia (intervención para modificar la forma de la nariz) y la blefaroplastia (para rejuvenecer los párpados). 

Otoplastia, una cirugía al alza

En cifras, la población entre los 30 y 44 años representa el 37,3% de las intervenciones de cirugía estética. Únicamente el 1,9% de las operaciones son realizadas a menores de 18 años.

Y en estos casos, una inmensa mayoría tiene una finalidad clínico-funcional más que estética: el 60,49% para acabar con el complejo de las “orejas de soplillo”.

Por ello, el perfil de las personas que se someten a una otoplastia es claro. “Niños o adolescentes con orejas en asa o asimetrías. Y adultos con las mismas indicaciones”.

La otoplastia está aconsejada para pacientes con orejas en asa, que suele deberse a la ausencia de pliegue del cartílago en la zona del antihélix (en el pabellón auricular), orejas en copa (con una curvatura muy cerrada, con un tamaño vertical por debajo de lo normal).

También en casos con tubérculos auriculares (bultos en el borde de la oreja), asimetrías o problemas en la formación de la propia oreja. 

El perfil de los pacientes de otoplastia son niños o adolescentes con orejas en asa o asimetrías

Sin embargo, no está indicada en niños muy pequeños, así como con antecedentes que contraindiquen la cirugía. Por ello, resalta Cañadas Moreno, es importante que los padres observen el comportamiento de los menores en relación a sus orejas y no realizar la intervención hasta que el propio niño lo desee. 

¿Cómo es la otoplastia?

Se trata de una intervención que tiene una duración estimada entre 2 y 3 horas. Aunque dependerá del problema por el cual se somete a la cirugía, de manera habitual se hace una pequeña incisión en la parte posterior de la oreja.

Así, se esculpe el cartílago para conseguir que la oreja quede más pegada al cráneo. La especialista hace hincapié que es una cirugía plástica que tiene como objetivo una mejoría de la posición de las mismas, no la perfección de las orejas porque, además, no quedaría un resultado natural

Se puede realizar con anestesia general si el paciente es pequeño, o local con o sin sedación.

La otoplastia está indicada para pacientes con orejas en asa | Seva Levitsky

En cuanto al postoperatorio, «los primeros días molesta más y hay que tomar analgésicos y llevar entre 5-7 días un vendaje de continuamente. Posteriormente, es aconsejable llevar una felpa o banda de compresión hasta el mes. Es necesario evitar hacer esfuerzos”.

¿Es posible corregir las orejas sin cirugía?

En el mercado hay un sinfín de productos que prometen corregir las denominadas popularmente orejas de soplillo. A través de una pegatina en la parte de atrás de la oreja y en la cabeza, se consigue un efecto inmediato… aunque no para siempre. 

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Por ello, este tipo de correctores es ideal «solo en niños pequeños en los que aún no ha madurado el cartílago. Se pueden usar ferulizaciones o pegatinas mientras va madurando». Y también en personas que prefieren no pasar por quirófano.

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