Nani Roma quiere volver al Dakar 2023

Nani Roma quiere volver al Dakar 2023

Nani Roma ha superado un cáncer que le fue diagnosticado en marzo

«No tendré ningún problema para dar un paso al lado porque ya he corrido 26 Dakars, he sido piloto profesional durante 28 años… Pero lo probaré, y estoy seguro de que irá bien», dice el catalán

Joan ‘Nani’ Roma ha superado el tratamiento de un cáncer de vejiga: «Cuando oyes la palabra tumor o cáncer, te vienen unos momentos muy malos… Me dijeron que era grave pero que me saldría, y los problemas con solución son menos problemas», reflexiona.

Dos veces campeón del Dakar (una en motos y otra con coches), y con más de media vida compitiendo en las carreras de motor, Nani se ha encontrado por primera vez que debía detenerse una temporada larga. El pasado marzo le diagnosticaron un cáncer de vejiga y, después de un tratamiento de quimioterapia y dos operaciones, ya ve el fin de la recuperación.

«Estoy bien, dentro de la situación desagradable que es». Después de preguntar por el pronóstico, Roma se encontró con que «me dijeron que era grave pero que saldría, y los problemas con solución son menos problemas. Y a partir de aquí, ir de cara: a la vida las cosas vienen como vienen. He pasado la quimio y la operación, y me estoy recuperando. Estoy en ese punto de empezar a hacer deporte y encontrarme bien porque han pasado cuatro meses».., explica Roma, que destaca la dureza de un tratamiento como la quimioterapia: «nunca en la vida me había encontrado tan mal durante tanto tiempo… Es la sensación de estar mal todo el día. Lo de encontrarte aplastado, cansado, la química dentro de tu cuerpo… Incluso en un cuerpo de deportista de élite no es una tontería».

En octubre, competición

Sin embargo, el objetivo de Nani Roma es volver a competir, tan pronto como sea posible. «He perdido unos siete kilos y ahora me estoy recuperando poco a poco. Intento dar los pasos que tocan en la velocidad que toca, para no dar pasos atrás, ya mediados de septiembre estar en las pruebas previstas», explica. Sin prisas, pues, Roma todavía no ha vuelto a sentarse al volante. «Estoy esperando encontrarme bien físicamente, muscularmente, ya a mediados de agosto intentar subir al coche para ver las sensaciones».

El primer hito es en septiembre, en las pruebas de Marruecos, para después intentar correr el rally de este país, a principios de octubre. «Al médico le costaba un poco de entender, pero creo que es importante marcarse unos objetivos y luchar por llegar a ellos. Y entonces ya veremos si llegas», reflexiona, ambicioso, «lo he cogido como un reto, como si me preparase para algo… He intentado hacer como con el Dakar, que me preparo física y técnicamente con los mecánicos e ingenieros».

Volver a tocar un volante

En las muchísimas carreras que ha disputado en el desierto, Nani Roma ha aprendido a adaptarse a los imprevistos. «En cualquier momento un accidente te hace variar los planes; por ejemplo, en un Dakar voy romper el motor cuando estaba a punto de ganar… momentos que suponen un entrenamiento que hace que cuando vienen temas graves los afrontes, no hay más remedio. Así pues, cuando te dicen que tienes un cáncer debes salir adelante».

«Sin embargo, volver a conducir será emocionante. Sobre todo, por ver cómo me encuentro dentro del coche». Y, si se encuentra que no es competitivo, que no tiene el rendimiento que quiere o que, sencillamente, no lo disfruta, no tendrá ningún problema para dar un paso al lado: «Ya he corrido 26 Dakars, he sido piloto profesional durante 28 años… Pero lo probaré, y estoy seguro de que irá bien». Con el Dakar del 2023 en el horizonte? «Sí, primero miraré cómo me reacciona el cuerpo al rally de Marruecos, pero el Dakar es mi objetivo».

Una competición más sostenible

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Conocido como el deporte de la gasolina, por Nani Roma, su disciplina va más allá de quemar combustible: «La competición debe de servir para dar imagen comercial, pero también para ayudar tecnológicamente a encontrar y desarrollar mejoras para los coches callejero, como combustibles menos contaminantes. La competición toda la vida ha servido para ello», concluye