La desclasificación de archivos del 23-F o los GAL quedará en manos del Gobierno o del Supremo

La desclasificación de archivos del 23-F o los GAL quedará en manos del Gobierno o del Supremo

La desclasificación se irá haciendo paulatinamente si así lo deciden «de oficio» las autoridades competentes o a instancias de personas afectadas que así lo soliciten

La nueva Ley de Información Clasificada, cuyo borrador ha aprobado este lunes el Consejo de Ministros, no supondrá la desclasificación automática de ninguno de los documentos ya clasificados hasta ahora y que hayan cumplido sus plazos, sino que ésta se irá haciendo paulatinamente si así lo deciden «de oficio» las autoridades competentes o a instancias de personas afectadas que así lo soliciten.

Así lo ha explicado el ministro de Presidencia, Félix Bolaños, en la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Ministros, en la que informado de que el Gobierno espera poder tener aprobada la nueva normativa a finales de este año o principios del que viene.

El anteproyecto prevé un régimen transitorio de aplicación. Para empezar, no estará en vigor hasta seis meses después de su aprobación por las Cortes, que el Gobierno calcula para principios de 2023.

Respecto a la «ingente» documentación ya clasificada o la que se clasifique hasta entonces, en principio, se mantendrá como está, si bien podrá desclasificarse por las autoridades competentes bien «de oficio» o a instancia de alguna persona que tenga interés en la misma.

Según Bolaños,la regla general será «permitir la desclasificación» salvo que afecte a la seguridad, la defensa del Estado o la integridad de una persona concreta. En este punto, el ministro ha recordado que los documentos militares anteriores a 1968 ya fueron desclasificados en su momento por el Ministerio de Defensa.

Además, el ministro ha detallado que la nueva normativa no contempla ninguna restricción especial para ninguna institución, es decir que los documentos relativos a la Corona no gozarán de especial protección.

Ley de Secretos

Bolaños, ha asegurado este lunes que «respeta» los recelos que ha levantado la nueva Ley de Secretos, aunque confía en que al final esta norma cuente finalmente con una «mayoría parlamentaria rotunda», abriéndose a mejorar el texto durante su tramitación.

El ministro ha sido preguntado por las quejas que ha generado el texto en sus socios de Unidas Podemos y en aliados parlamentarios como PNV, Bildu o Más País, especialmente por la opción de mantener bajo secreto 50 años determinados documentos confidenciales.

NOTICIAS RELACIONADAS

En este contexto, Bolaños ha asegurado que el Gobierno «estudiará» todas las aportaciones de los grupos, una vez se haga público el texto, con la intención de «mejorar» la norma, tanto en la tramitación dentro del propio Consejo de Ministros como en las Cortes Generales.«Habrá una mayoría parlamentaria rotunda«, ha proclamado Bolaños, que tiene como previsión que esta ley pueda estar aprobada a finales de este año o a principios de 2023.