Kessie ya ha ganado su primera batalla

Kessie ya ha ganado su primera batalla

El gran público, incluido un porcentaje altísimo de periodistas entre los que me incluyo, no tiene ni idea de quién es Kessie. Futbolísticamente hablando, se entiende. Sus primeros toques (y su actitud) durante su presentación oficial es lo único que se le conoce con el balón en los pies. ‘Panenkitas’ y ‘parabólicos’ son quienes nos aportan luz sobre su fútbol porque la gran mayoría no ha visto un partido completo del costamarfileño en su vida.

Los ‘highlights’ de Youtube tienen el don de convertir en un virtuoso al más torpe y muy pocos culés han disfrutado de sus partidos en el Milan desde Barcelona. Todo lo que sabemos de él nos lo han dicho y todos los análisis coinciden en su potencial físico, su capacidad de sacrificio, en que lanza muy bien los penaltis, que puede jugar de pivote y de interior y que el balón no le quema porque, además, luce buen pie. Casi todo lo que se ha dicho de él ha sido en positivo, pero el Camp Nou es quien, siempre, acaba dictando sentencia. Y aún quedan semanas para que se pronuncie, alce el pulgar o señale hacia abajo. 

Conocer al centrocampista africano pasa por verle vestido de blaugrana y arropado por Piqué, Busquets, Gavi o Pedri, que no es lo mismo que jugar en cualquier otro escenario. Mientras el entorno se pregunta dónde jugará y cuánto jugará, las comparaciones para situarse arrancan con los nombres de Yayá Touré y Keita. Aparecen mucho menos en la ecuación Paulinho o Arturo Vidal, perfiles, por lo escuchado, similares al del costamarfileño. Buena señal entrar con la aprobación de quienes emiten su juicio dependiendo de quién esté al mando del club, ya sea en los despachos o en el banquillo. Nadie discutió a Touré o a Keita porque llegaron al Barça de la mano de Laporta y tuvieron la aprobación de Guardiola. Más difícil lo tuvieron, nada más poner un pie en Barcelona, Paulinho y Arturo Vidal, a los que no se les perdonó nunca no haber nacido con la genética que manda en el fútbol blaugrana, pese a que su aportación fue, números en mano, de notable alto. Algo de culpa tuvo que Valverde fuera el entrenador y Bartomeu dirigiera el club como presidente. Brasileño y chileno pagaron de forma directa la animadversión del entorno hacia esas dos figuras. Kessie, afortunadamente, llega en un contexto distinto que permitirá a Xavi trabajar con él sin ruido de sables a su alrededor. Futbolistas como el ex del Milan son imprescindibles en cualquier plantilla, también en la del Barça, donde los dogmas son más o menos volubles según quienes ocupen los altos cargos. Kessie ya ha ganado su primera batalla.

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