El XV del León un pasito más hacia el Mundial de Francia 2023

El XV del León un pasito más hacia el Mundial de Francia 2023

El XV del León dio otro paso, este de gigante, para rubricar con éxito su sueño de disputar el año que viene la Copa del Mundo al doblegar en un extraordinario encuentro a la selección de Rumanía (38-21). Los cuatro puntos sumados en un Central abarrotado y entregado de principio a fin con el equipo de Santi Santos permiten a España sobrepasar a su rival de hoy en la clasificación global del Campeonato de Europa y colocarse segunda, esto es, en plaza de acceso directo al Mundial de Francia.

El combinado hispano afronta, por tanto, en una posición inmejorable sus dos últimos compromisos del torneo continental. El primero, frente a Portugal el domingo 13 de marzo en Madrid y, una semana más tarde, en Tbilisi ante Georgia, a la sazón líder del grupo y con el primer billete mundialista prácticamente en el bolsillo. Las dos primeras selecciones de la clasificación global del Rugby Europe Championship 2021 y 2022 obtendrán el pasaporte directo al Mundial galo, mientras que la tercera deberá disputar una repesca en noviembre.   

España se aferró a su inercia ganadora del presente Europeo y metió la directa desde el puntapié inicial. Rumanía aguantó con solidez las primeras cargas de los Leones en zonas intermedias, pero una patada profunda de Manu Ordás posibilitó la primera touche en la 22 enemiga. El maul derivó en un tornillo perfecto de la delantera que llevó en volandas el oval, arrastrando el pack rumano hasta su línea de marca, donde Marco Pinto conquistaba el primer ensayo matinal. 

El XV de Santi Santos siguió buscándole las vueltas a los Robles y, sin solución de continuidad, activaba su línea de tres cuartos a raíz de una escapada de Álvar Gimeno. La sucesión de fases ofensivas por el lado ciego concluyó en un nuevo posado, esta vez obra de Matt Foulds.

El XV del León hizo un planteamiento de juego muy inteligente ante Rumanía | WALTER DEGIROLMO

Herida en su orgullo, Rumanía trató de reaccionar forzando una touche que el pack visitante arrastró por vez primera hasta la línea de cinco hispana, obligando a Afa Tauli a frenar irregularmente el avance visitante, lo que le costó una amarilla. La touche-maul sucesiva, con un elemento más sobre el césped, era un caramelo demasiado goloso para los hombres de Richard Robinson, cuyo apriete reiterado sobre la línea de marca de los Leones provocó finalmente la ruptura letal del centro Vaovasa

A sabiendas de lo mucho que estaba en juego, el combinado nacional no se resignó a esperar las acometidas visitantes y recuperó la posesión, acertando a mantener a los Robles lejos de su 22, y en el último minuto de la inferioridad ampliaba su ventaja con un nuevo ensayo, obra de Fred Quercy, tras un largo pick and go. La paridad de fuerzas estimuló aún más a los de Santos, que de nuevo volvían a sacar petróleo de una errónea entrega de la línea rumana. La astucia de El Cid Gimeno cortando la progresión ofensiva rival derivó en un carrerón en solitario de 60 metros tras el cual el centro del VRAC clavó un cuarto posado que, en ese instante, otorgaba además al combinado nacional el punto bonus. 

Rumanía no encontraba la fórmula de frenar la inspiración ofensiva española. Y mucho menos a un Ordás mortífero en el pateo, que no se cansó de colocar balones con precisión quirúrgica sobre la 22 enemiga. Completamente sobrepasado por la velocidad de juego de su rival, al XV dirigido por el ex flanker de Inglaterra le costaba un mundo rehacerse las pocas veces que recuperó el oval, llegando sus delanteros siempre tarde a las fases, lo que permitía a un tiempo al equipo español recomponer su línea defensiva sin sufrir graves daños. 

Un ensayo anulado por el TMO a Jordi Jorba, tras un placaje a vida o muerte sobre el ala Simionescu y una galopaba marca de la casa, echó el telón a un electrizante primer tiempo en el que España había arrollado literalmente a su oponente.

La reanudación se intuía complicada porque Rumanía es una escuadra que acostumbra a crecer en intensidad con el paso de los minutos, pero el XV del León volvió al verde preparado para la batalla y dar la correspondiente réplica pack rumano. La clave estaba en no ceder terreno y mantenerles lo más lejos posible de la 22, y en cuanto se pudiera meterle mecha al oval para aprovechar la quinta marcha de Gauthier Minguillon y Jordi Jorba.

A los dos alas se sumó un Titi Futeu inabordable en muchas fases del encuentro para los Robles. Percusión tras percusión, el delantero del Carcassonne galo conseguiría reventar por enésima vez su retaguardia, encontrando, como en la acción final de Sochi, la complicidad de Quercy, que rubricó una actuación colosal con su segundo posado de la mañana, quinto de los Leones. 

Con el viento absolutamente a favor y la victoria ya en las alforjas, España bajó la intensidad y Rumanía aprovechó la coyuntura para asomar la nariz y recortar distancias en una rápida acción de Vaovasa en la que la Selección descuidó por vez primera la línea que tan bien había custodiado hasta ese instante.

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Los Leones comenzaron a acusar el ingente esfuerzo realizado y la dureza del envite en el cuarto de hora final, justo cuando se desperezó la peligrosa línea de tres cuartos visitante. La activación de las alas rumanas provocó una nueva fractura en la retaguardia hispana que dio pábulo a la fuga de Simionescu, logrando éste un tercer posado para los del Este de Europa que acabaría privando a los de Santi Santos de un punto bonus que merecieron en virtud de los méritos acumulados a lo largo de los 80 minutos.

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