El juez ordena buscar ADN en la ropa interior de las niñas de Alcàsser y en la moqueta que envolvía sus cadáveres

El juez ordena buscar ADN en la ropa interior de las niñas de Alcàsser y en la moqueta que envolvía sus cadáveres

Los análisis forenses realizados en los años 90 encontraron restos de semen que entonces no pudieron ser identificados

La justicia acuerda practicar nuevas pruebas en el caso de las niñas de Alcàsser. El juzgado de instrucción número 6 de Alzira (Valencia) ha aprobado realizar nuevos análisis genéticos de la ropa que vestían Toñi, Miriam y Desirée el 13 de noviembre de 1992, cuando Miguel Ricart y Antonio Anglés las secuestraron, violaron, torturaron y asesinaron. El juez ordena también realizar nuevas pruebas genéticas sobre la moqueta que los asesinos usaron para envolver y trasladar los cadáveres de las tres adolescentes.

En un auto dictado el 4 de julio, al que ha accedido CASO ABIERTO, el canal de investigación y sucesos de Prensa Ibérica, el magistrado David Cabrera responde y acepta la petición de la asociación Laxshmi, presidida por el criminólogo Félix Ríos, que ejerce la acusación popular en el caso, de estudiar hasta nueve vestigios, a la luz de las «nuevas técnicas forenses». Se trata de varias prendas de ropa y de la alfombra encontrada en la fosa, en la que los investigadores hallaron semen en su día, pero sin llegar a confirmar si pertenece a alguno de los asesinos.

La moqueta con la que los asesinos envolvieron los cuerpos de las niñas tenía restos de semen. | CASO ABIERTO

Ropa interior

También se analizarán «la sábana blanca que cubría el colchón de espuma» que encontraron en la caseta de La Romana, fibras de un colchón «tipo Flex que recogieron en ese mismo lugar», las «bragas de Toñi», las «camisetas de Miriam y de Desi», un «trozo de madera y raspaduras del interior de la caseta» y el «tapizado bajo el freno de mano del Opel Corsa» en el que Anglés y Ricart raptaron a las niñas.

«Gracias a los avances de las ciencias forenses, algunas pruebas relacionadas con determinadas piezas de convicción (moqueta, sábanas, etc.), que no se practicaron en el presente caso en el pasado por falta de tiempo o las limitaciones lógicas de la época, podrían a fecha de hoy, aportar datos importantes de cara a corroborar la participación del fugado Antonio Anglés en el crimen, así como las circunstancias que rodearon el mismo», señala el escrito presentado ante el juez por Ríos y su equipo.

El objetivo es hallar pruebas científicas que evidencien la culpabilidad de Anglés, ya que a pesar de la «firme convicción» de que es uno de los autores de los crímenes, según la acusación no hay «ningún indicio forense» que lo incrimine. Por lo que «si Antonio Anglés saliera hoy de su escondite y fuera capturado y enjuiciado por los crímenes de Alcàsser, no habría «carga probatoria forense sólida» contra él.

Imagen del prófugo Antonio Anglés. |

«Actividad sexual»

Si gracias a estos nuevos análisis, autorizados ahora por el juez, se encuentra ADN de Anglés y de las víctimas en las cubiertas de los colchones, permitiría «situar posible actividad sexual en la caseta; encontrarlo en las ropas de las víctimas o la moqueta, demostraría actividad sexual directa con ellas; y, por último, encontrar sangre de las víctimas en el coche o la caseta, las situaría allí con certeza», afirma en su informe Ríos, que también es coordinador del Proyecto Prometeo para la revisión de crímenes y desapariciones sin resolver.

Treinta años después de los crímenes, la acusación está convencida de que estas pruebas pueden aportar datos reveladores. Para apoyar su tesis, acompañó su escrito de un informe realizado por un experto en genética forense. El director técnico del Laboratorio de Genética Forense del Instituto de Medicinal Legal de Las Palmas, José Juan Pestano, sostiene que las actuales técnicas genéticas de amplificación «pueden permitir encontrar ADN en pruebas de convicción donde no se pudo obtener en los años 90«.

Advierte, eso sí, de que las muestras que se conservan y que ahora el juez manda examinar «deben ser muy escasas«, por lo que recomienda «obtener el ADN directamente de todas las piezas, sin malgastar muestra» en otras pruebas para confirmar primero, por ejemplo, que se trata de semen.

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Consultado por CASO ABIERTO, el criminólogo Félix Ríos no ha querido hacer valoraciones. Añade que esta noche, en su canal de YouTube sobre Ciencias Forenses, explicará más detalles sobre la importancia que tienen las pruebas recién acordadas.