¿Debe prohibirse la caza de la codorniz? Polémica en torno a un ave amenazada

¿Debe prohibirse la caza de la codorniz? Polémica en torno a un ave amenazada

Primero fue el lobo y ahora son la codorniz. La propuesta del Gobierno español de calificar a la codorniz (Coturnix coturnix) como especie en peligro de extinción, ha desatado una auténtica ‘guerra’, que ha culminado con la marcha atrás del Ejecutivo de Pedro Sánchez, ante el frontal rechazo de las comunidades autónomas a sus planes. Pero es solo un armisticio: se estudiarán nuevos datos sobre la población de la especie en España, pero la la propuesta puede volver en cualquier momento al Comité de Fauna y Flora. La ‘guerra’ no ha terminado.

La codorniz común, la más pequeña de las galliformes, es un ave ligada a los medios abiertos de la Península y los archipiélagos balear y canario, desde las llanuras cerealistas hasta los páramos. Este migrante de largo recorrido y complejos patrones migratorios presenta un alto potencial reproductivo con el que compensa las numerosas bajas que sufre a manos de los depredadores, según recoge la “Guía de las aves de España” de SEO/BirdLife.

La caza abusiva (es la pieza de caza menor más asequible en España) y la transformación del hábitat son algunas de las principales amenazas a las que se enfrenta la codorniz. Esta fue, precisamente, la razón que llevó a SEO/BirdLife a solicitar al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico la calificación de la codorniz como especie en peligro de extinción dentro del Catálogo Español de Especies Amenazadas.

SEO/BirdLife alega que la población de la especie ha sufrido un drástico desplome en los últimos decenios. La ONG califica la situación de la codorniz como “crítica en España”, al contabilizarse apenas 225.000 ejemplares, un 61% menos que hace veinte años, según los datos de seguimiento de aves de SEO/BirdLife (1998-2019).

Un millón de codornices abatidas al año

El informe de SEO/BirdLife llevó al Gobierno a solicitar un dictamen científico, cuyas conclusiones corroboraron las de la ONG y avalaron que la codorniz pueda cambiar su categoría a ‘riesgo extremo’, lo que impediría la caza de un millón de ejemplares al año en España.

La drástica caída poblacional que han registrado las especies de aves vinculadas a los medios agrarios, cifrada en un 27 por ciento de media, fue otro de los argumentos esgrimidos por SEO/BirdLife. A la vista de estos datos, el Gobierno atendió la petición de la ONG y comenzó a tramitar el cambio de estatus del ave. 

Un cazador y su perro. | Javier Solsona

El conflicto estalló tras convocar Transición Ecológica por correo electrónico a las comunidades autónomas a una reunión telemática para el viernes 22 para someter a votación que la codorniz fuera considerada en peligro de extinción.

La reacción de las comunidades autónomas, sobre todo las gobernadas por el PP, y de las federaciones de caza fue inmediata: manifestaron su oposición a los planes gubernamentales, al considerar que no hay datos científicos que avalen el cambio de estatus del ave.

Más aún: la Real Federación Española de Caza resaltó que el informe ‘Coturnix 2020’, elaborado por la Fundación Artemisan, determinó que la población post-reproductora de codorniz en España ese año fue de 3,2 millones de ejemplares. Por lo tanto, la situación de la especie es estable, no corre peligro y no hay razones para declararla en peligro de extinción, según la Federación.

El Gobierno de Castilla y León, la comunidad donde más se caza esta ave, también protestó airadamente, y recordó que limita la caza de la codorniz aplicando una ‘media veda’ que solo permite cazar del 15 de agosto hasta el tercer domingo del año, con un cupo máximo de 25 piezas por cazador y día.

Protesta de los cazadores ante el Ministerio

El consejero de Medio Ambiente de Castilla y León, Juan Carlos Suárez-Quiñones, criticó con dureza al Ministerio, al considerar “incompatible” que un departamento que lucha contra la despoblación prohiba una importante fuente de ingresos en el medio rural. Suárez-Quiñones pidió a la ministra Teresa Ribera que retirara la propuesta.

Además, una amplia representación de las juntas directivas de las federaciones autonómicas de caza y la Española se concentraron el jueves a las puertas del Ministerio para exigir el fin de las “políticas anticaza” de Teresa Ribera. La acusaron de ser una “activista entregada al ecologismo y al animalismo” y reclamaron su dimisión.

Concentración de cazadores ante el Ministerio para la Transición Ecológica, el pasado jueves. | Real Federación Española de Caza

Los cazadores resaltaron que el sector cinegético representa, directa e indirectamente, a 2 millones de personas, genera 6.475 millones de euros de producto interior bruto (PIB), y crea más de 200.000 puestos de trabajo.

Denunciaron que Ribera pretendía prohibir la caza de la codorniz “sin aval científico, igual que hizo con el lobo” el pasado mes de septiembre, al incluir todas las poblaciones españolas en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (Lespre).

Finalmente, la frontal oposición observada en la reunión del Comité de Fauna y Flora, unido a la conveniencia de revisar los datos incluidos en el informe ‘Coturnix 2020’ y contrastarlos con los aportados por SEO/BirdLife, llevó al Gobierno a pactar con las comunidades un aplazamiento del veto a la caza de la codorniz.

De este modo, el expediente sobre la codorniz vuelve a su situación anterior. Una vez analizados los nuevos datos aportados por la Federación de Caza,la propuesta podría volver al comité o quedar archivada.

Programa de seguimiento de aves 2019 de SEO/BirdLife: https://www.seo.org/boletin/seguimiento/boletin/2019/html5forpc.html?page=0

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Informe ‘Coturnix 2020’ de la Fundación Artemisan: https://www.fundacionartemisan.com/wp-content/uploads/2021/07/INFORME-COTURNIX-2020.pdfContacto de la sección Medio Ambiente: crisisclimatica@prensaiberica.es

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